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Estados Unidos: Trabajadores no pueden ser despedidos por ser LGBT+

Histórico, sorprendente e inesperado avance de los derechos LGBT+ en los Estados Unidos durante la época de Donald Trump.

La Corte Suprema de Estados Unidos afirmó el lunes que la Ley de Derechos Civiles también protege a las personas diversas de la discriminación en sus lugares de trabajo. La decisión se convierte en una victoria contundente para los derechos LGBT. 

En el centro de la discusión se encontró la disposición de la Ley de Derechos Civiles conocida como Título VII. Esa ley prohíbe a los empleadores discriminar a los empleados por motivos de sexo, género, raza, color, nacionalidad y religión.

Bajo la presidencia de Barack Obama, se delinearon guías que incluían a la identidad de género y la orientación sexual bajo esa ley. Pero la presidencia de Donald Trump fue rápida en revertir esas protecciones.

El veredicto en contra de la discriminación llegó de forma sorpresiva e inesperada ya que la Corte Suprema del país del norte está dominada por jueces conservadores, dos de ellos colocados por Trump.

Aún más sorprendente fue que la opinión de la mayoría fue escrita por el juez Neil Gorsuch, nombrado por Trump, quien escribió: «Un empleador que despide a un individuo por ser homosexual o transgénero, despide a esa persona por rasgos o acciones que no habría cuestionado en miembros de un sexo diferente (…) El sexo juega un papel necesario e indiscutible en la decisión, exactamente lo que prohíbe el Título VII».

«No dudamos en reconocer hoy una consecuencia necesaria de esa elección legislativa: un empleador que despide a un individuo simplemente por ser gay o transgénero desafía la ley».

Tres casos clave

La decisión es la conquista más grande para las personas diversas estadounidenses desde la legalización del matrimonio igualitario en 2015, también por la Corte Suprema. Sobre este veredicto, el más alto tribunal estadounidense escuchó tres casos.

Uno de ellos se centró en lo que ocurrió en una funeraria. Aimee Stephens, una mujer trans, fue despedida luego de comunicarle a sus compañeros de trabajo en una carta que era una persona trans y que se sometería a una cirugía de reasignación de género.

El jefe de Stephens argumentó que violaría «las órdenes de Dios» si le permitía a ella «negar su sexo mientras actuaba como representante de la organización».

En otro caso, Donald Zarda alegó que fue despedido por su orientación sexual. Zarda trabajaba como instructor de paracaidismo y perdió su trabajo luego que le revelará a una clienta que era gay, según él, para hacerla sentir más cómoda con el contacto físico cercano que precede a un salto en paracaídas.

Un tercer caso se enfocó en Gerald Bostock, un reconocido coordinador de servicios sociales para niños. Fue despedido luego que su jefe descubriera que se había unido a una liga de softball para personas homosexuales.

En desacuerdo

Tres jueces conservadores, Samuel Alito, Brett Kavanaugh y Clarence Thomas, no estuvieron de acuerdo con la decisión de la mayoría y la calificaron como algo «absurdo».

«Incluso como se entiende hoy, el concepto de discriminación por ‘sexo’ es diferente de la discriminación por ‘orientación sexual’ o por ‘identidad de género’».

Un grupo cristiano conservador, Alliance Defending Freedom, denunció el veredicto como «decepcionante».

Además, hicieron eco del argumento de los jueces conservadores escribiendo en un comunicado: «Redefinir ‘sexo’ para que signifique ‘identidad de género’ creará caos y una enorme injusticia para las mujeres y las niñas en el atletismo, los refugios para mujeres y muchos otros contextos».

By Andrés Estrada

Presentador de TV y Maestro de educación primaria. Productor y Presentador de @ApuntesDelMundo. Razón. Análisis. Historia. Datos. Humor.