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21N: La lucha del pueblo también es diversa

Las personas diversas estuvieron presentes, haciendo valer su voz en la Plaza el 21 de noviembre. Sus relatos, sus voces, su lucha.

Vivo en el edificio del centro, junto al Palacio, tenía toda la intención de ir a la manifestación con un vecino. De pronto nos dimos cuenta que estaban quemando el Congreso. La seguridad cerró las salidas y entradas, no nos permitieron salir a la calle. Vimos la manifestación desde nuestras ventanas. Queer, 32 años

Cubrí la jornada como periodista. Estuve dando vueltas por toda la plaza y viendo la participación de la gente. Se sentía una energía muy grande de resistencia, de indignación. Persona no binarie, 37 años

Fue una experiencia increíble, hacía mucho tiempo que no veía una manifestación con tanto fervor. A diferencia de 2015, yo veía rabia en los ojos de la gente. Ganas de tragarse y quemar este sistema. Ya basta de tanta corrupción, hambre, impunidad, injusticia. Realmente lo vi transmitido en las personas que estabamos en la plaza. Hombre cisgénero gay, 21 años

Encontré un choque de generaciones e ideologías. Una gran cantidad de personas exigiendo lo mismo desde sus propias experiencias y perspectivas, desde sus formas de ver la vida. Eso me pareció rico. Mujer feminista pansexual, 25 años

Vi muchas banderas de la diversidad lo que me hizo sentir identificado, de hecho las documenté. Hombre cisgénero gay, 25 años

Un cartel decía: “Los diputados no son huecos, son cobardes. Los huecos estamos aquí en resistencia”. Me gustó. Creo que en este tipo de manifestaciones la gente se olvida un poco de la discriminación hacia las personas LGBTIQ. Difumina las líneas divisorias entre nuestras comunidades y la población en general. Queer, 32 años

Ni siquiera pude llegar a la plaza de la Constitución. No había transporte público, llegué como pude. Me tuve que quedar dos cuadras antes de llegar a la plaza, nunca pude llegar porque mientras iba caminando a buscar a unos amigos nos bombardearon con gas lacrimógeno. Mujer cisgénero, 28 años

Fui a la plaza como periodista y el gafete me dio algunas ventajas. La policía reprimió a la población desde la 7 avenida, el gas de las bombas lacrimógenas me alcanzó. Afortunadamente la solidaridad fue enorme. Hombre cisgénero gay, 25 años

Me sentí indignado por todo lo que estaba pasando y también por como la policía hizo esta represión a los ciudadanos y ciudadanas que estaban manifestando pacíficamente. Hombre cisgénero bisexual, 21 años

Voy caminando a la plaza y miro a unas personas en una camilla. Voy acercándome más y empiezo a sentir el gas lacrimógeno, empiezan a llorarme los ojos. Creo que sí fue un uso desmedido de la violencia en contra de la gente pacífica. Hombre gay, 32 años

La verdad sentí muchísimo miedo, nunca había yo tenido la experiencia de oler ese tipo de gas. Tuve muchísimo miedo de morirme, tuve miedo de que me cayera una piedra en la cabeza, tuve miedo de que me cayera una de esas bombas en la cabeza, tuve miedo de los policías, tuve miedo de todo. Salí corriendo lo más rápido que pude. Mujer cisgénero, 28 años

Me sentí molesta y frustrada por las agresiones que sufrieron sobre todo los jóvenes que estaban al frente, fue horrible estar ahi en medio de ese caos. Mujer Feminista Pansexual, 25 años

Tenía miedo porque las mismas personas que te tienen que cuidar estaban vulnerando tus derechos. Pero me di cuenta que ahí todos y todas nos cuidamos, ahí me sentí seguro entre mucha gente, yo sabía que nos iban a cuidar porque todos estamos en la misma lucha. Hombre cisgénero bisexual, 21 años

Se siente miedo cuando te toca correr porque ahí vienen los gases lacrimógenos, pero después me di cuenta que la gente estaba ahí y quería quedarse. Esa fue una sensación muy bonita, saber que puedo confiar en la otra, en el otro. Me sentí parte de algo. Persona no binarie, 37 años

Se que seguirán las manifestaciones, me preocupa salir a la calle después de todo lo que pasó. Por ser gays podemos ser un blanco fácil para las autoridades. Yo lo ví, estuvieron llevándose presos a civiles que, tal vez, ni siquiera estuvieron en la manifestación. Queer, 32 años

Me sentí realmente muy feliz, pero al mismo tiempo aterrado al ver como las fuerzas del estado reprimían manifestaciones pacíficas. Sigo con miedo pero definitivamente no pienso dar ni un paso atrás. Hombre cisgénero gay, 21 años

Del susto estaba corriendo desorientada, no podía respirar, pero hubo un par de mujeres que me ayudaron y eso lo agradezco muchísimo. No podía ver y ellas me brindaron su mano, otra señora abrió las puertas para sacar una cubeta con agua y vinagre. Ahí me di cuenta que valía la pena la resistencia, valía la pena estar ahí, valía la pena todo. Todo lo que pasó en ese día, por mínimo que fue, valió la pena. Mujer cisgénero, 28 años

Fui a la plaza, pero no solo por una razón, tengo miles de razones. Estoy cansado de que en este país día a día no exista la seguridad que todos y todas merecemos. Un país donde supuestamente vivimos en democracia, donde hay un estado de derecho, donde hay seguridad, pero al parecer todo es una falacia. Hombre cisgénero bisexual, 21 años

Cada vez que amanezco en este país y veo una niña violada, una mujer asesinada, el asesinato de una persona de la diversidad sexual, veo que a una persona con discapacidad se le niegan las oportunidades laborales y académicas me da un nuevo motivo para seguir luchando y mejorar las condiciones en este país para que sea realmente un lugar donde todas, todos y todes puedan vivir en paz. Hombre cisgénero gay, 21 años

Toda esa indignación que guardo la voy a dejar a la plaza y la seguiré yendo a dejar para exigir que se garanticen nuestros derechos humanos como personas. Me siento con más fuerza para seguir luchando, para seguir en resistencia como persona de la comunidad LGBTIQ+, como ciudadano guatemalteco. Hombre cisgénero bisexual, 21 años

Nunca he podido quedarme con los brazos cruzados sabiendo que el país debe transformarse, que muchas cosas deben cambiar, que hay todo un sistema que esta mal. Como juventud estamos en un momento propicio para levantar la voz para ponernos de pie y exigir lo que al pueblo le corresponde. Mujer Feminista Pansexual, 25 años

Como ciudadano es necesario posicionarse. No creo en las ideas apolíticas ni el arte, ni la literatura, ni los discursos. Guatemala es un país que no termina de ser país y necesita de todo el apoyo posible. La ciudadanía está interesada, es algo que hay que aprovechar. Persona no binarie, 37 años

Sigo de pie y consciente de que la lucha simplemente está empezando. Una nueva revolución necesita Guatemala. Un nuevo 44. Mujer Feminista Pansexual, 25 años

By Andrés Estrada

Maestro de educación primaria, ejerce el periodismo, cree que es necesario luchar por nuestros derechos humanos en la mejor forma que podamos.