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¿QUEER?

¿Un término “agringado”? ¿Una etiqueta? Doug Tejeda nos cuenta su experiencia al regresar a Guatemala, qué lo motivó a ser activista y qué significa para él la palabra “queer”.

En la última década hemos visto surgir muchos movimientos de personas LGBTIQ en el mundo, tomando espacios en particular desde 2015 con la legalización del matrimonio igualitario en Estados Unidos. 

Como gay, latino y queer iniciando mi vida adulta fue motivo de alegría darme cuenta que no era el único hablando del tema. En 2015 estaba viviendo en la ciudad de Chicago, Illinois y cuando el matrimonio se volvió legal a nivel federal en aquel país, miles de parejas LGBTIQ vieron validadas sus relaciones, siendo reconocidas por la ley. A pesar de toda oposición el amor ganó. 

En mi opinión esto colaboró a que la etiqueta #LoveWins se convirtiera en algo más que una tendencia en redes sociales, fue la inspiración para que muchos de nosotres soñáramos, como mínimo, con lo mismo para nuestros países latinos. 

«Volver a la normalización de las burlas y la denigración social por no ser heterosexual para mi simplemente ya no era aceptable»

De vuelta en Guatemala en 2017 me hice activista ante el shock cultural que experimenté al regresar a este país porque, aunque la mayor parte de mi vida viví en Guatemala, me fue muy fácil olvidarme de lo que realmente significa ser gay en esta tierra. Volver a la normalización de las burlas y la denigración social por no ser heterosexual para mi simplemente ya no era aceptable. Además, acababa de ser diagnosticado con un trastorno de la personalidad con el que debía aprender a vivir por el resto de mi vida. 

#LoveWins

Por suerte tuve la oportunidad de ser escuchado por personas que me abrieron las puertas para empezar el camino en el activismo que de este lado del mundo era totalmente desconocido para mí, sin embargo, sabía que hay muchísimo trabajo por hacer. Empecé trabajando para una organización que trabaja para eliminar la epidemia del VIH y eso me llevó a entender más a fondo ciertos temas en relación a los derechos humanos de las personas queer. 

¿Qué es ser queer?

Justo en esa época, durante mi regreso a Guatemala, empecé a escuchar sobre el tema de las personas “Queer” y como nunca me quedo con nada me puse a investigar. Descubrí que esta palabra, que en inglés significa raro, se usaba en Estados Unidos e Inglaterra para etiquetar de forma peyorativa a todo aquel que no era heterosexual. Sin embargo, las comunidades le dieron la vuelta para empoderarse y aceptar que sí, somos raros, porque no somos algo que se haya establecido como norma. 

Sabemos que los privilegios nacen desde ser blanco, hombre, rico y heterosexual, los que estamos por debajo de ese estándar somos devaluados socialmente. Por ejemplo, yo soy latino, gay/queer, de clase media en un país como Guatemala, moreno, de estatura promedio y encima de todo enfermo mental. ¡Así nos lee el mundo! no sé si por naturaleza al ser humano le gusta discriminar porque, de alguna manera, la práctica nos hace sentir superiores. 

De hecho, nosotros los gais hemos establecido históricamente nuestra propia hegemonía, la de ser blancos, fitness, adinerados, masculinos, con el pene grande, jóvenes y todo lo que esté por debajo vale menos, especialmente cuando se trata de parecer “menos hombres”. Por ejemplo, si tenemos actitudes femeninas, si somos pasivos, si nos gusta hacer drag o vestirnos como “mujer”, depilarnos las cejas o simplemente usar una camisa rosada de vez en cuando es suficiente motivo para que nuestro mismo colectivo nos censure. 

«Nosotros los gais hemos establecido nuestra propia hegemonía, la de ser blancos, fitness, adinerados, masculinos, con el pene grande, jóvenes y todo lo que esté por debajo vale menos»

He visto como en muchos artículos y aplicaciones de citas colocan el término QUEER dentro de los géneros no-binarios, o sea las personas que no se identifican a sí mismos totalmente dentro del género femenino o masculino, sin embargo, para mi aprender sobre otras personas queer solo me hizo sentir que había estado viviendo en la oscuridad todo el tiempo y que con este término alguien simplemente encendió la luz. 

Seguramente toda mi vida fui QUEER, esa siempre ha sido mi identidad de género, aunque mi orientación sexual es gay siempre me he cuestionado las barreras del binarismo y no he tenido miedo de empujarlas aquí y allá encontrando válidas mis expresiones y las de otres que no se acomodan totalmente en ninguno de los dos géneros históricamente estipulados. 

Alguien me dijo una vez “la etiqueta la pone el usuario” y es totalmente cierto, para muchos ser queer puede ser un término agringado que copiamos para sentirnos más cool o menos latinos. De hecho, hay movimientos en América latina que cuestionan especialmente este tema, como que no somos gays sino, maricas y estoy totalmente de acuerdo, podemos empoderarnos del término maricón, hueco, morro, joto etc, pero tampoco perder de vista aquello que nos ha formado la idea de quienes somos realmente. 

Yo utilizo el término QUEER para identificarme como una persona que no tiene reservas en reconocer toda su feminidad y expresarla. Durante toda mi niñez en el colegio me dijeron todos los insultos anteriores y más y al final del día me he dado cuenta que eso es lo que nos hace geniales y maravillosos, ellos, mis compañeros de clase tenían razón soy todo lo que decían y de lo que se burlaban. Uno aprende a reconocerse a través de la burla y eso no nos gusta, pero si ponemos atención la burla nos puede hacer poderosos y darnos cuenta de nuestras cualidades y virtudes. 

Sí, soy pasivo y si, a veces me gusta usar maquillaje y el cabello de colores y estoy totalmente consiente que eso no me hace menos válido frente a otros seres humanos, incluso frente a otros gays. Espero estar vivo el día en el que todes nos entendamos y respetemos por el simple hecho de ser ciudadanos del mundo y nada más, porque ese será el día en el que habremos aprendido a seguir auténticamente a la voz de nuestro corazón. 

By Doug Tejeda Guerra

Comunicador social y activista en DDHH.
Estudié ciencias de la comunicación en la Universidad Rafael Landívar, tengo un diplomado en DDHH por la universidad de Notre Dame.
Dirijo la filial para Guatemala de It Gets Better Project y represento a este país en la red GayLatino. Soy usuario y advocate de PrEP y me intereso por todos los temas relacionados a la sexualidad gay. 😊